Casi 7 años en remision y logre subir a la Gran Muralla China !!!
SE PUEDE !!!

"Saber que se puede, querer que se pueda, sacarse los miedos, dejarlos afuera"
- CANCION DE DIEGO TORRES -


En la Ciudad de Buenos Aires te esperamos de 9 a 12 horas en:
La gente de LINFOMAS ARGENTINA publicó mi historia en su web para compartirla con aquellos que esten pasando por lo mismo.
Alcanzar la cima no siempre es llegar a lo más alto. Es llegar al punto maximo, sí, pero no tiene porque ser físico. Es decir, no tiene que ser necesariamente llegar a un lugar. En mi caso me di cuenta que habia llegado a la cima de mi vida cuando me detectaron mi enfermedad. Y ese momento fue agotador, como si hubiera estado escalando la montaña más alta. Todo lo que vino después fue cansador, pero luego sentí una enorme felicidad como la que siente quien conquista el pico más alto de una montaña.
Uno de los efectos más conocidos de la quimioterapia es la alopecia, la pérdida de cabello. Me atrevo a decir que es el menos molesto y más llevadero de los efectos secundarios. Es una agresión más a la vanidad del individuo que al organismo. Cada paciente tiene una postura distinta y personal frente a este tema. Algunos, sean hombres como mujeres, eligen raparse la cabeza antes de comenzar el tratamiento. Claro que para los hombres puede ser menos traumático que para las mujeres, he sabido de una señora que tomó esa decisión, demasiado radical para mi gusto. En mi caso decidí dejar que las cosas se sucedan y no dejarme llevar por las influencias del entorno. Como aquella tarde en la que recibí un llamado de una tía que muy cariñosamente me dijo “quiero que sepas que yo te voy a dar el dinero para que te compres la peluca”. En ese momento me causó mucha gracia, me había llamado expresamente para decirme eso!!! Luego entendí que era su manera de darme su apoyo, que a ella ese tema la afectaba más que a mi, evidentemente, y que era su manera de darme su cariño.
En fin, le agradecí pero rechacé la oferta. Sentí que no iba conmigo, que esa no era yo. Aunque todavía no sabía bien quien era yo, al menos sabía que era una persona más al natural.
Durante algún tiempo, ya al final de la quimio, empecé a usar pañuelos y gorros. Un poco por el frío y otro poco porque realmente mi cabecita andaba bastante indecisa, mita pelo mita pelada, y se veía algo desprolija. Luego de la quimio comenzó a crecer nuevamente como el cabello de un bebé. Lo deje libre y salvaje, hasta el día de mi graduación que volví a la peluquería y le pedí que deje hecha una diosa. Y así lo hizo, me cortó todo el pelo bien cortito y parejo para que arranque a crecer parejito. Tan bien me quedaba que fui el comentario de muchas señoras en el acto de entrega de diplomas “que chica tan elegante” decían, jajaja, si ellas supieran!
Al Dr. Flores - Por su profesionalismo, ternura y paciencia con los que me atiende desde hace ya 12 años. Lo logramos juntos Doc !!!
Seguire viajando... mientras el bolsillo lo permita.